letras&pensamientos

horizontes al alba

Cuando visitas un nuevo destino, por recomendaciones de un amigo cercano y con el cuál compartes aficiones, gustos, filosofía de vida…Su recomendación se posiciona en la parte más alta de la pirámide. Además resulta tan atractiva su recomendación como un pedacito de chocolate sobre la punta de la nariz…lo hueles, lo ves, le alcanzas sutilmente con la punta de tu lengua pero todavía no puedes llevártelo a la boca. Hasta el preciso momento, en el que decides que el chocolate deje de ser visto para ser catado, y las palabras dejan de ser voces para ser hechos.

Cuando sentimos un estruendo vacío estomacal, cuando los ojos no ven por el agua salada que les brota, cuando buscamos consuelo en la luz del cielo y rebota la oscuridad de las tinieblas…

Cuando las sorpresas se convierten en amenazas, cuando el hambre es la fiel compañía de los “intocables niños” de la India, cuando las diferencias provocan tanto daño que el Mundo se resquebraja en dos.

Cuando nos despertamos a las mañanas queriendo olfatear lo que se avecina, por miedo a no desear lo que nos aguarda. Cuando los momentos parecen tan altercados como cumbres patagónicas, la civilización deshumanizada y los animales domesticados a nuestro antojo.

Cuando nuestra Madre Tierra está tan modificada genéticamente, que sus alimentos naturales son desechados a raudales. Entonces, siento a mi Alma extenuada.
Mis ojos se sienten lastimados, cientos de impactos diarios de acciones marketinianas del mal llamado “Primer Mundo” intentan colapsar el flujo natural de mis pensamientos, la libertad para mis palabras, los pasos innatos que añoran descubrir los horizontes al alba…

Se avecina el cierre de una añeja puerta para abrirse otra, a un nuevo Mundo. Mis pies cambian de camino. Liando los bártulos estoy, ya que dentro de un tiempo compartiré mis letras&pensamientos desde remotos lugares himalayos, donde el intercambio humano comienza con la amabilidad y el respeto: “namaste mero saathi”  
                                                             

Darlo por hecho
A veces, presuponemos todas estas cosas:

¿Te imaginas si no lloviera?
¿Si no pudieras oler la dulzura de las plantas y los árboles?
¿Te imaginas si todas estas cosas desaparecieran un día?

Lo damos todo por hecho
Las formas en que la naturaleza se purifica a sí misma a través de las estaciones
Parece que simplemente esperamos que ocurra, como si nos lo mereciéramos

¿Por qué nos creemos merecedores de estos ciclos naturales del Sol y la Luna y el viento y la lluvia?

Ron Kauk (El espíritu de la roca. Ediciones  Desnivel) .
P.D.: Gracias Txente por compartir y enviarnos este “poema” .

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