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autismo o himalayismo

Amanecer en el Himalaya - Nepal
Amanecer en el Himalaya – Nepal

Asciendo caminando junto a las nubes. Hemos pasado la primera noche en Dole, para aclimatarnos. El despertador en este punto del globo no tiene lugar. Me despierto al alba y mis parpados se alzan sin pereza. Le doy mis buenos días a las nubes. Se acercan, son buenas compañeras, a pesar de estar casi rozando su espacio estelar.

I reflexiones

Cuatro dias paseando por la cordillera del Himalaya. De Lukla a Tok Tok, noche de hospedaje en altura donde las pulgas nepalis se dieron un gran festin con mi cuerpo hispano. De Tok Tok a Namche Bazar, poblacion con un alto grado de comodidades, souvenirs y primer destino donde preparar nuestros cuerpos y mentes para entregarnos un par de dias despues a la naturaleza del pais de las altas cumbres.
Mido mis pasos, controlo cada cm de mis zancadas evitando una distancia desmesurada entre ellas. Incontables paradas durante el camino, todas son necesarias. Repostamos nuestros cuerpos con queso de Yak, pan tibetano y te con leche, “todo un manjar”.
Alcanzamos las pequenas poblaciones bien acompasados por el tic tac del sol. Estimamos pasar la noche en un lodge (hospedaje) donde podamos negociar algo de agua caliente para obsequiar a nuestros cuerpos extasiados, y calentar la estancia con el mejor combustible de Nepal, organico y economico, “mierda de Yak”.

Ama Dablam desde el Paso del Cho La

II reflexiones
Despertamos en Mong, a 3.973 metros. Diminuta población formada por cuatro lodges, una stupa y el Ama Dablam.

Su sombra se estampa contra los cristales de mi ventana, rompiendo apacigüadamente mi descanso. Abro los ojos, gracias Ama Dablam, me has contagiado con tu imponente calma provocando una eterna sonrisa. Cumplir 34 anos en el Himalaya y un ano mas para mis andanzas. Pisare conscientemente una mierda de Yak y pasare mi mano derecha por las ruedas de oración. Quizás la buena suerte se arrime a mis deseos.

III reflexiones

Banderas de oracion Banderas de oracion

Nos visitan las estrellas y se despiden dulcemente de la luz del dia. El sol deja paso a su companera la luna, esta anhela conquistar el cielo nocturno. Las montanas del Himalaya se cubren con su manto blanco, no desean resfriarse. Llevo ocho jornadas de mochila a la espalda y la altura se ha convertido en una intima amiga. En mi cabeza no queda espacio mas que para atender el sonido del silencio. Pocos somos los que ascendemos por el Valle de Gokio. No hay ser que interrumpa mi momento de presentacion, bendicion y rezo frente al Cho Oyu.


UNA BURBUJA EN UNA CORRIENTE
Asi pensaras de todo ese mundo fugaz.
Una estrella al Alba, una burbuja en una corriente.
Un relampago en una nube de verano.
Una luz parpadeante, un fantasma, y un sueño.

IV reflexiones

Lenguaje de oracion sobre piedras himalayicas Lenguaje de oracion sobre piedras himalayicas

Aun no se habia retirado la manta nocturna, cuando saque mis pies del saco. Las estrellas seguian conquistando el cielo mientras despertaba al Alba. Las 04,30h. de la madrugada, brinco de la cama, dejo mi pijama como primera capa, me visto con algo de ropa termica y frontal para lanzar mis primeros pasos tras las huellas de Dendi Sherpa.
Viajar sola con un petate requiere especial atencion y total libertad. Alcanzamos Gokio Ri, 5.370 metros, extasiada de emoción. Alimento mis incontrolables ansias de besar toda montana. Mi abrazo de halagos para Cho Oyu. Rendirme de felicidad en la cumbre mientras las primeras ráfagas de la luz matinal calientan mis mejillas.

La belleza puede llegar a ser tan atractiva como peligrosa. Glaciar Ngozumba, Glaciar Gyazumba y Glaciar Gaunara. La virginidad de la naturaleza me ha descolocado mentalmente provocando un estado de levitación absoluta.

Mujer nepali con sus labores diarias del hogar Mujer nepali con sus labores diarias del hogar


V reflexiones

No es lo mismo ver que sentir. Vivirlo que contarlo. Plantar mis pies a 5.368m es un reto personal y todo un orgasmo descriptible: Respiracion acelerada, mente despejada y entregada por completo al único deseo de alcanzar la cima. Cruzar el Paso del Cho La. Pasear sobre las capas de hielo glaciar, oler la libertad del paisaje virginal, vivir la soledad de mujer viajera entre miradas afiladas de una cultura construida para el deseo del hombre.

He compartido danzas trekinianas juntos a vascos de Gasteiz, y un catalán. Hemos compartido risas, canciones, resbalones y unos cuantos sudores. Llego a Lobuche.  Me alojo en un lodge para una noche e ir aclimantando mis pensamientos a la altura del lugar. Rodeada al 100% del genero masculino, alzo la vista de mi cuadernillo y, a mi derecha, un grupo de indios de barbas languidas manteniendo conversaciones escandalosas e infinitas. Frente a mi, cuatro nepalis agazapados al calor de la estufa. Entre tanto, las miraditas del cocinero aceleran aun mas mi estado de femina solitaria enjaulada. Le correspondo con una leve mirada. Quizas consiga 2 huevos fritos, en lugar de uno en la cena de esta noche.
Somos todo un club social. Hay que destacar la figura del costurero. Postrado en el suelo con piernas en estado de meditacion,  se encuentra este hombre de avanzada edad y tez muy oscura. Su maquina tiene mas anos que la bandera hispana, la cual ultimamente poco hondea. Probablemente el peso de la crisis no la deja alzar sus extremos.

Escribo, leo, observo, caliento mis manos con mi inseparable cantimplora, y de repente, uno de los chicos del lodge se acerca ofreciendome un te con leche. Ambos nos miramos confusos. De fondo de oye: “This is for you, Didi” (Es para ti, hermana). Ser la unica mujer tiene ciertos privilegios.

Aeropuerto de Lukla (Nepal) Aeropuerto de Lukla (Nepal)

VI reflexiones
Porque lo bueno tiene un final mas acelerado que las situaciones no gratas? Me he enamorado de las cumbres del Himalaya. Percibir sus movimientos terrenales a 5.357 metros es indescriptible. He caminado sobre el hielo himalayico cruzando el paso del Cho La (5.368m.). Quede perpleja por sus hielos centenarios. Mis pies alcanzaron el Campamento Base del Everest, abarrotado de equipos expedicionarios conquistadores de los posiblemente imposible.

He orinado en retretes asquerosamente visitables. Sacudido las sabanas por temor a que algún ser me acosara en las frías noches buscando compasión   He tragado agua a borbotones sin apetecerme ingerir gota alguna. Escuchado idiomas que jamas habían articulado sonido cerca de mis oídos  He ingerido todo alimento del plato aun sin saber lo que me ofrecían  Degustando la comida con mi mano derecha como principal instrumento. Me he sentido arropada, y en alguna ocasión  cuanto me hubiera gustado ser del genero opuesto. Solo por ciertos instantes incómodos.

Alejarte del confortable hogar, y dejarse llevar por las circunstancias que acompañan al momento en países tan opuestos al de nacimiento, es tan apasionante como indeseable, tan didáctico como aterrador.
Se acerca el inicio del final. Emociones abandonadas en las alturas. Ojos carbonizados que han sustentado cada movimiento de mis pisadas.

Se aleja la paz de las montañas. Decrecen los kms con la caótica y encantadora Kathmandu.
Finalizó el curri en la India, para compartirlo con mis queridos en tierras hispanas. El té en el Himalaya para ofrecéroslo próximamente en el cercano y ansiado te&chocolate.

namaste&chocolate amigos

(Disculpad la ausencia de acentos y “enes”)

6 Comments

  1. Tras leer tus palabras escritas, es como si hubiera hecho el camino a tu lado o más bien contigo, como si parte de tu alma hubiera dejado un hueco a mi alma y así sentir las mismas sensaciones que tú. ¡¡ Absorbe cada minuto a tope, no te pierdas nada !!

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